

Por razones de trabajo tuve la oportunidad de conocer recientemente al artista Luís Serzo y su obra Welcome que estos días se expone en Albacete dividida en tres partes.
Welcome comienza en la galería La Lisa con la parte de "El cuentavuelos". A través de pinturas y fotografías Serzo nos cuenta la historia de Petro Ferro, un hombre cansado de sí mismo que ha malgastado su vida en un negocio familiar. Casualmente un día encuentra un libro, "La historia del cuentavuelos", que le hace reflexionar acerca de su carcomida existencia. Petro se da cuenta de que ha estado muchos años viviendo la vida de otra persona y decide actuar. Corta de golpe con su trabajo y con las ataduras familiares (incendiando la ferretería y enviando a su madre a un "crucero interminable") y empieza a hacer carrera contando historias de "vuelos". Así Petro se convierte en un pájaro sin necesidad de tener alas para volar.
Esta primera parte de la obra quizá sea la más significativa e importante de las tres puesto que a cada uno nos hace reflexionar acerca de nosotros mismos. Parémonos a pensar en los sueños de cuando éramos niños y comparémonos con lo que somos ahora. Probablemente la mayoría pensemos que tenemos un trabajo acomodado, y nos conformamos con tener un sueldo y algo de tiempo libre para respirar. Pero ¿es esa la vida que queremos llevar? Seamos los guionistas de nuestra propia historia y hagamos como Pietro Ferro.
La segunda parte la podemos encontrar en la planta baja del Museo Municipal. Aquí una colección de fábulas nos dan la bienvenida. Una colección de cuadros, fotografías y personajes de cera reflejan nuestros mejores deseos, un puñado de imaginación que nos anima a realizar los sueños que perseguimos. Esta parte de la exposición nos enseña todo aquello que nos puede hacer sentir mejor.
La exposición acaba en la sala de La Asunción. Nada más entrar nos damos cuenta que el personal de limpieza ha dejado olvidado un cubo y una fregona. Pero no. Miramos hacia el techo y vemos a una señora, la ama de casa de toda la vida, que está volando. La señora que vuela nos ha dado la vida, nos ha criado y enseñado el cariño. Dejó de escribir su historia y nos ha dado todo a nosotros.
La triple exposición narrativa de José Luís Serzo cumple el papel que todo arte debería ejercer: transmitir, emocionar y ante todo significar.